Saludo delegada

pilar_drafaelEl día 8 de Junio, nuestro obispo D. Rafael me nombró Delegada de Educación en nuestra diócesis de Cádiz y Ceuta. Agradezco la confianza que D. Rafael ha puesto en mi al encomendarme esta misión; a la vez que le aseguro mi adhesión y obediencia en el encargo que me hace.

Mis esfuerzos se encaminarán a servir de corazón a la misión educativa eminentemente evangelizadora desde la escuela. Quiero saludaros de corazón a todos, pero empiezo en primer lugar por Isabel López, nuestra Delegada hasta ahora, a la que expreso mi gratitud por su entrega y servicio en estos años.

También saludo a todos los profesores de Religión de Infantil, de Primaria, de Secundaria y Bachillerato. Tenemos una tarea apasionante aunque los tiempos son duros y navegamos contracorriente.

Entiendo bien vuestras dificultades porque son también las mías.

Saludo a todos los profesores católicos que viven su profesión como un verdadero apostolado desde cualquiera de las materias y en cualquier Centro, ya sea público, concertado o privado.

Saludo a toda la Comunidad Educativa: niños, adolescentes, jóvenes, padres de familia, sacerdotes, consagrados, todos implicados en la educación como sujetos activos. Saludo a los miembros de asociaciones y demás organismos implicados en el campo de la enseñanza, al Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia de Cádiz, a los responsables de la DECA en nuestra diócesis.

Saludo también a las demás Delegaciones episcopales, especialmente a las más relacionadas con el anuncio y proclamación. La vinculación entre nosotros dará frutos. Deseo que podamos colaborar juntos: Pastoral juvenil, Pastoral universitaria, Catequesis, Familia y Vida, Misiones, Migraciones, Cáritas…

Desde que me comunicaron mi nuevo servicio, me siento ante vosotros como dice San Pablo «con temor y temblor» (1Cor.2,3), desde mi debilidad y mis limitaciones pero contando con la presencia y fuerza del Señor, la luz y el consuelo del Espíritu Santo y también cuento con vosotros, con vuestra ayuda y vuestra oración. Yo os aseguro la mía especialísima, envuelta en cariño y encomendándoos especialmente a la Virgen. Ella sabe «arrancarle» a su Hijo los milagros que necesitamos. Así lo hizo en Caná.

Un abrazo grande y a vuestra disposición.

Pilar Macarro v.c.